Segunda carta de “Mara” (una yegua Hackney) que nos sigue contando sus interesantes experiencias – Peter Bönke.

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“Mara” o Maraca (Historias de una yegua Hackney pura sangre, segunda carta)

Hola, como les va ? La última vez que nos comunicamos, fue en el 2013.  Mientras tanto han pasado muchas cosas.

Había terminado de contarles entonces, que estábamos saliendo junto con mi compañera “ Kitzel” en yunta.  Aunque la palabra “yunta” no se lo tomen demasiado en serio. Digamos mejor que tiramos las dos del mismo carruaje.

Como yo era muy nueva y loca, no me tenían en cuenta para formar una yunta.  Mi  amiga mayor y de mucha experiencia en competencias de atalaje deportivo en T 1, se rehusó terminantemente en tirar de un carruaje conjuntamente con otro caballo “ maestro “ pero extraño y que no conocía. Los diversos intentos fueron un fracaso rotundo. Que no haya habido un accidente es un milagro. ( y a mí me dicen la loca )

Pero entonces mi “látigo” hizo un último esfuerzo y probó  de juntarnos a nosotras dos. Para ello tuvo en cuenta, que estamos todos los días juntas, una al lado de la otra en nuestros boxes o atadas de argollas que están muy juntas o compartiendo un pequeño piquete  de 20 x 30 m. Con los años que pasamos juntas,  yo me amadrine de mi compañera y ella me tolera.

Todo el proceso tan aburrido empezó de nuevo. Caminar juntas al lado de un ayudante, tirar juntas de un peso ruidoso, dar los primeros pasos delante del carruaje con una lanza (madera) en el medio. (Siempre algo nuevo)  Finalmente, aconsejada sabiamente por mi compañera, dejé de lado las protestas, que según ella había aprendido, no llevaban a nada y empezamos a tirar del carruaje  entre las dos.

Los primeros paseos.

 

Como todos los principios, el nuestro también era bastante difícil. Cuando nos daban el comando para empezar a caminar del alto, una arrancaba y la otra se quedaba. Cuando la otra finalmente arrancaba ya la primera se había parado de nuevo. Algo similar nos pasaba del paso al trote.

También hay que decir, que el “ látigo “se había equivocado al principio y no nos ató correctamente al carruaje. Escuché como comentaba a su ayudante, que nunca había atada antes dos caballos juntos.  Finalmente , después de mucho probar,  trajo un sabio en la materia que Uds. creo lo llaman Jandruchi.

A partir de ahí, las cosas cambiaron rápidamente para mejor. Corrieron algunos puntos, nos cambiaron de lugar, elevaron la lanza del medio y regularon las riendas. Todo ello hizo que yo también me sintiera más cómoda y dejara de protestar.

Paralelamente ayudó mucho de llegar a un entendimiento entre nosotras dos, que el “ látigo” nos dio tiempo para ello, paseando primero por el hipódromo de la Escuela Militar de Equitación y luego en caminos rurales cerca de Villa Ruiz y no un trabajo en una pista de adiestramiento  con cambios de dirección, círculos etc.

Saliendo de Villa Ruiz

Saliendo de Villa Ruiz.

 

Bueno, hasta ahí llegamos ahora. Tengo entendido que el “látigo” tiene planeado algo mas complicado que hasta ahora. Esperemos que no sea para tanto.

¡Paseando con la familia!

¡Con la familia!

 

Peter Bönke

Asociación Argentina de Atalaje Deportivo

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